sábado, 28 de enero de 2017

Pedro Sánchez, el renacido


28 de enero de 1810, en medio de la Guerra de la Independencia entre España y Francia, las tropas napoleónicas entran en las calles de Granada. 

28 de enero de 1887, se coloca la primera piedra de la Torre Eiffel en París. 

28 de enero de 2017, el que fuera candidato a la Presidencia del Gobierno el pasado mes de marzo, Pedro Sánchez anuncia en el "Lago de la vida" de Dos Hermanas su candidatura a las primarias para ser reelegido Secretario General el próximo mes de junio. 

Todo comenzó el pasado 1 de octubre. El día de su dimisión como Secretario General. Una dimisión a la que, una vez que el Comité Federal viraba la promesa electoral de no facilitar un Gobierno de Mariano Rajoy, se le sumaba la dimisión como diputado del Congreso de los Diputados. Una dimisión cargada de dignidad con arrobas de principios y valores que respira el socialismo y una dimisión repleta de lealtad a su palabra dada. Antes un adiós, a tener que traicionar a sus principios (con una abstención) o al máximo órgano del partido (habiendo mantenido el #NoEsNo).

Pedro Sánchez el 1 de octubre tras su dimisión
Sea como fuere, aquel triste 1 de octubre se convirtió en el primer día de la Reconquista. Había que dar un paso atrás en aquel momento para coger impulso y volver con más motivación, más ganas, más experiencia y más fuerza. 

Los entendidos en la materia, muchos periodistas avezados y otros tertulianos de los que saben de todo, mantenían que cuanto más se dilatara el Congreso Ordinario a celebrar por el PSOE, más sangre derramaría la hemorragia de Pedro Sánchez y más numerosa sería la lista de bajas de su causa.

En los últimos tiempos se ha convertido en un lugar común que Pedro Sánchez se estaba quedando solo. Un día tras otro Fernando Jaúregui en El Confidencial de La Linterna mantiene que "Pedro Sánchez estaba muerto y él era el único que aún no lo sabía", al mismo tiempo que afirmaba, confidencialmente, que no se iba a presentar. Casi con la misma rotundidad que mantenía que Trump sería ampliamente derrotado en las Elecciones estadounidenses del 8 de noviembre. Casi con la misma convicción. 

Pero los socialistas que hemos participado en asambleas locales, quienes hemos hablado con compañeras y compañeros de militancia, con simpatizantes, quienes hemos sido conocedores de que se han creado plataformas de apoyo a Pedro Sánchez, sabemos que el movimiento de apoyo  a Pedro Sánchez se creó de abajo, en las bases de miles de socialistas indignados porque Rajoy volviera a ser reelegido Presidente del Gobierno ante la pasividad del grupo parlamentario socialista. Un movimiento de base, transversal en la edad y en la geografía de sus integrantes. Un movimiento que lejos de detenerse por el retraso del Congreso, amenaza con fortalecerse. 

Tras la reaparición en Xirivella y la incursión en tierras de Don Pelayo, la reconquista de la Secretaría General pasaba por una de esas localidades que respira a izquierdas, allí donde el PSOE es imbatible, una de las cunas del socialismo: Dos Hermanas. Y allí, Pedro Sánchez ha puesto la pica. El auditorio del Parque Tecnológico con capacidad para unas 700 personas quedó como un claro error de cálculo de la organización. Cuando la gente salía de allí, recuerdo haberle dicho al alcalde Kiko Toscano, "alcalde, vámonos al velódromo". Ya fuera, se improvisó un nuevo escenario al aire libre. En una explanada, con un estanque en el llamado "lago de la vida" homenaje a aquellos que reparten vida donando sus órganos a quienes lo necesitan. Con un sol de justicia sevillano en la semana que Rajoy profetizó la lluvia para bajar la factura de la luz. Con una temperatura agradable, sin viento, con un cielo perfectamente despejado, azul. 

Más de 3.000 personas venidas desde todos los puntos del país. Como mi "amiga" la palentina que quería sentarse en mi silla. El chico de la pancarta del #NoEsNo venido de El Bierzo (León). Marisa Parrilla y su grupo de compañeras de Redes, venidas de Valencia, de Murcia. El indescriptible paisano que parecía recién salido de El Quijote diciendo a todos que venía del mejor pueblo del mundo, donde nació Cervantes, Alcázar de San Juan. Y más, y más gente, de Guadalajara, de Madrid, de Córdoba, de Granada, de Cáceres... Como no, compañeros de agrupación de Bolaños de Calatrava, y de Ciudad Real y de Almodóvar, y de Puertollano. Algunos venidos de Toledo... Y sí, también había gente de Sevilla, de Dos Hermanas y del tercer vértice rojo de la provincia sevillana, Alcalá de Guadaíra. 

Pedro Sánchez accediendo a la explanada del lago de la vida
Un público enfervorecido, aclamando a su líder. Aplausos, "Presidente, presidente", el ya célebre #NoEsNo y un impaciente grito de "Dilo ya, dilo ya". Es posible que Pedro Sánchez ya tuviera decidido presentar su candidatura a las Primarias este 28 de enero en Dos Hermanas. Pero si en algún momento vaciló o tuvo dudas, verse llevado en volandas por esa masa cálida de fieles seguidores, le allanaron el camino hacia la Reconquista. 

El punto álgido fue ese "Será un honor liderar vuestro proyecto político". Siete palabras, siete, bastaron para que Dos Hermanas rugiera en un aplauso ensordecedor. No había vuelta atrás. La contienda en el PSOE ya estaba servida. Ya hay al menos dos candidatos, Patxi López y Pedro Sánchaz.

Si Pedro Sánchez llega algún día a ser Presidente del Gobierno, yo podré decir que el día de Dos Hermanas, yo estuve allí. 


@ajcalzado

sábado, 5 de noviembre de 2016

¿Tendrá la tradicional y conservadora sociedad americana una Presidenta? #8N


A sólo tres días para que llegue "el primer martes posterior al primer lunes de noviembre de este año bisiesto", algunos medios se empeñan en poner un punto de emoción a unas Elecciones Presidenciales a los EEUU que, desde mi punto de vista, están vistas para sentencia. 

Y lo más destacable es que una sociedad muy polarizada hacia la derecha, tradicional, rural y conservadora podría pasar de tener un presidente negro, a una presidenta mujer, ambos del Partido Demócrata, lo que marca lo mal que lo ha hecho el Partido Republicano durante los últimos años.

El 8 de noviembre es el día D, el día marcado a sangre en el calendario electoral de este 2016 que está escupiendo los últimos suspiros. 

Las casas de apuestas, las bolsas, algunos medios de comunicación y avezados periodistas dan credibilidad a que un tipo machista, sexista, racista, homófobo, terriblemente conservador, antiguo, maleducado, irrespetuoso y bufón (¿me dejo algún epíteto Agustín Alcalá?) como Donald Trump pueda llegar a ser Presidente de los EEUU. Pero los norteamericanos demostrarán el próximo martes que antes le dan ese mandato a una mujer (con lo que ello representa para una sociedad tan tradicional y conservadora) que a ese neoyorquino conocido más por emular a Presley con su largo y abultado peluquín al viento. 


Sí ha habido un momento en que la presidencia de los EEUU y con ello el mundo tal cual lo conocemos, ha corrido el riesgo de caer en manos de un populista al otro lado del charco. Pero ese tiempo afortunadamente pasó. Fue este verano, después de la convención republicana en la que Trump atajó las dudas al respecto de si en su propio partido serían capaz de apartarle a pesar de haber ganado claramente en las Primarias. Con ese impulso que le supuso ser entronizado en Cleveland (Ohio) la estimación de voto para el Partido Republicano tuvo un pico del 43% del voto que vino a coincidir con una caída del Partido Demócrata al que se acercó en 2 puntos (situación de empate técnico).


Pero si la convención republicana tuvo su efecto en corto en la cotización de Trump, la convención de Philadelphia (Pensilvania) de los demócratas terminó de consolidar a Hillary Clinton, que desde entonces ha cogido la cabecera de casi todas las encuestas y estudios demoscópicos publicados. 


Como se explicó en una entrada anterior, el sistema electoral americano es indirecto. 538 delegados de todos los estados, eligen al Presidente de los EEUU.


¿Y cómo se eligen esos 538 delegados de lo que se conoce como colegio electoral? 
Pues en eso consiste las elecciones. En cada estado se asignan un número determinado de delegados proporcional a la población de dicho estado. El partido que gana las elecciones en dicho estado se atribuye todos los delegados que elige el Estado. Con la excepción de 2 estados: Maine (4) y Nebraska (5) que los reparte de forma proporcional al voto obtenido. 

El mapa electoral americano marca dos zonas claramente diferenciadas. Las costas, tanto del Atlántico (Massachusets, Vermont, Nueva York, Rhode Island, Nueva Yersey, Delaware, Maryland, Washington DC...) como del Pacífico (Washington, Oregón, California) en los que el dominio demócrata fueron consolidados por Bill Clinton hace un par de decenios y desde entonces no han cambiado del azul. Y el resto del país (Montana, Dakota, Kansas, Texas, Oklahoma, Arkansas, Luisiana, Alabama, Missisipi...), mucho más rural, agrícola y conservador que con algunas excepciones, tiene un predominio republicano. 

La mayoría de los estados, por el historial, por la estructura socio-económica, la realidad demográfica y consolidado por las encuestas muestra claramente al ganador. Sin embargo, hay una serie de estados que suelen pivotar entre uno y otro partido, siendo estados clave cuando la diferencia entre ambos partidos está muy igualada. Son los swing state, o estados pendulares. 

Para esta contienda, dichos estados son 12, de los cuales el más importante es Florida. Si Trump, pierde Florida, tiene casi imposible ganar la presidencia de los Estados Unidos. Y aún ganándolo, el Partido Republicano necesitaría adueñarse de la mayoría de estos estados para obtener el número mágico: 270 delegados que da la mayoría en el colegio electoral. 


Según los últimos estudios, el Partido Demócrata tiene consolidados 187 delegados (los estados en azul oscuro), al alcance 81 incluyendo algunos de esos estados pendulares como Pensilvania (donde se realizó la convención Demócrata), por lo que estaría cerca de los 268 delegados. 

El Partido Republicano sólo fideliza 82 delegados (el corazón rural de los EEUU), a los que puede sumar fácilmente 112 delegados en otros estados como Ohio (donde tuvo lugar la convención Republicana) o Texas. Con ello, sumaría 198 delegados. 


Los restantes 72 delegados están en estados (color gris) con situación de empate técnico en los que puede ganar cualquiera de los dos con casi las mismas posibilidades. Estos estados son: 


  • Florida (29)
  • Georgia (16)
  • Carolina del Norte (15)
  • Nevada (6)
  • Nebraska (5)
  • New Hampshire (4)
  • Maine (4)


Para que el Partido Republicano ganara las Elecciones y Trump llegara a ser Presidente de los Estados Unidos, no bastaría con que ganara todos aquellos estados en los que lleva ventaja, sino que tendría que ganar prácticamente en los 7 estados empatados. 

Es por ello, que Hillary Clinton lleva toda la ventaja para ganar las Elecciones y convertirse en la primera mujer en llegar a la Casa Blanca con todos los poderes que da la presidencia de los EEUU.

Si en las primeras horas de escrutinio, el Partido Demócrata se hace con la victoria en Carolina del Norte, Georgia o Florida, será una noche plácida para la humanidad. 


@ajcalzado

domingo, 30 de octubre de 2016

Historia del #NoEsNo - 2ª parte


Tras las elecciones del 20 de diciembre, creo que casi todos en el PSOE nos planteamos la opción de una abstención con una dura negociación. Pero posteriormente Rajoy demostró que no estaba en ese juego, que estaba dispuesto a no presentarse a la investidura y jugar con el Rey, con la democracia y con los españoles condenándonos a una especie de purgatorio constitucional.



El 28 de diciembre, el Comité Federal, máximo órgano entre congresos de este partido, decidió construir un muro de contención a Rajoy, a su gobierno y a sus políticas.

Quiero creer que cuando el Comité Federal tomaba este acuerdo estaba pensando en el bien de los españoles y además conocía que en caso de no salir adelante una investidura, la Constitución establece que se celebren nuevas elecciones, como así pasó.

Tras las elecciones del 26 de junio, el Comité Federal no sólo no perforó ese muro, sino que lo fortaleció apostando por el ya célebre #NoEsNo y lo hizo unánimemente.

Los medios de comunicación, el poder económico, el Ibex 35, la derecha española ha puesto en marcha la maquinaria para presionar al PSOE como no se recordaba desde la dimisión de Adolfo Suárez en 1981.

Cabe preguntarse si durante estos meses, el PP ha recorrido un camino hacia la regeneración, renovación y cambio que permita al PSOE cambiar de criterio.

Haciendo un rápido repaso a estos meses nos encontramos que:
- El alcalde de Granada Torres Hurtado fue detenido, investigado y hoy Granada tiene alcalde socialista
- Se imputó a todo el grupo municipal del PP de la 3ª ciudad española, Valencia
- Se ha imputado a la senadora blindada Rita Barberá
- Se ha puesto en marcha la operación Taula
- Hemos seguido conociendo relatos de la Púnica y el reconocimiento de Granados de que el millón de euros no era de Ikea, sino suyo
- El ministro de Industria, José Manuel Soria mintió a los españoles y disponía de empresas en paraísos fiscales. Dimitió y el mismo día de la investidura, conocimos que el señor Rajoy quería colocar a su amiguete en el Banco Mundial
- El jefe de la policía, aquel que debe velar por la seguridad, libertad y respeto a los derechos de los ciudadanos, el ministro del Interior Fernández Díaz, utiliza su despacho para reunirse con el imputado Rato y espiar y conspirar contra la oposición
- El Gobierno en funciones ha vuelto a meter la mano en la hucha de las pensiones
- El lunes, El Mundo lleva a portada cómo el PP distribuía el manual del buen corrupto a sus sedes y agrupaciones locales
- Esta misma semana, el amiguete Correa nos está contando ante los tribunales como operaba la financiación en B del PP en los últimos 20 años

Sinceramente, ¿lo mejor para los españoles es que esta banda de presuntos delincuentes sigan en el gobierno un día más?



Mi opinión es reflexiva, moderada y serena. Antes, nuevas elecciones para que los españoles decidan, a hacer presidente del Gobierno a Mariano Rajoy con el voto de las clases medias y bajas, con el voto de los pensionistas a los que les ha hecho pagar sus medicamentos, con el voto de los obreros y trabajadores que han visto precarizado su empleo, con el voto de las mujeres, de los jóvenes y de tantos y tantos millones de españoles que confiaron en el PSOE, y en su alternativa por el cambio.

Cuesta mucho recuperar la credibilidad. Mucho trabajo y mucho tiempo. El PSOE se desangró en 2011, por el giro político llevado a cabo en mayo de 2010. Y se siguió desangrando a partir de 2011 por no erigirse en una dura oposición al Gobierno de los recortes, de la corrupción y de la injusticia. Pero en unas condiciones muy duras y difíciles, el PSOE obtuvo 5 millones y medio de votos el 20 de diciembre. Y en una situación aún más desfavorable, con los medios de comunicación y las encuestas martilleando durante un mes que la cosa estaba entre Rajoy e Iglesias, el PSOE volvió a repetir con 5 millones y medio de votantes. Esos votos están ganados y consolidados.

Hay ahí fuera millones de personas que votaron al PSOE en 2004 y en 2008, que se fueron del PSOE en 2011 y que están deseando volver, que están deseando tener motivos para creer de nuevo en el PSOE. Son personas que si el PSOE se mantiene en el #NoEsNo, apostando por la alternativa a Rajoy y por el cambio, volverán. Puede que muchos vuelvan ya en diciembre en estas nuevas elecciones.

Si se opta por hacer presidente del Gobierno a Rajoy, no sólo no volverán estos millones de españoles de izquierdas, socialistas. Sino que dentro de los 5 millones y medio de votantes que tiene el PSOE ahora mismo, muchos se irán. Y dentro de 2, 3 ó 4 años, nos recordarán en las urnas el atentado democrático que supuso hacer a Rajoy presidente con sus votos.



Los medios de comunicación y las encuestas que en junio construyeron el oasis de que el PP y la extrema izquierda estaban empatados y que el PSOE sólo tendría que elegir si hacer presidente del gobierno a Rajoy o a Pablo Manuel Iglesias, han empezado a bombardear de nuevo. Y aparecen encuestas que señalan que el PSOE baja y que el PP sube. Es mentira. Vuelve a ser tan mentira como en diciembre y como en junio. Quienes sostienen que en diciembre de 2015 comenzó un cambio de tendencia que se consolidó en junio, según la cual el PP sube, sube y sube, se equivocan.

Las elecciones de junio hay que estudiarlas en su justo contexto. En ese contexto de un miedo generalizado a que la extrema izquierda ganara las elecciones y sólo 3 días después de que se produjera el bréxit en el Reino Unido y 2 días después de que las bolsas se dejaran entre un 15 y 20%.


Muchos votantes socialistas, desanimados por ese contexto construido, se quedaron en casa.
Un millón de personas que dejaron de votar a la extrema izquierda, no vieron en el PSOE el voto útil.
Y muchos votantes de C’s o que no habían votado en diciembre, salieron de nuevo a votar al PP contra Podemos, contra la extrema izquierda.

Sólo así se explica lo que ninguna encuesta fue capaz de presagiar, y es que el PP avanzaba desde los 123 a los 137 escaños.



Pero descartado ese medio, puesta la extrema izquierda en su lugar, con un PSOE que le hizo el sorpasso en junio, viendo que es inútil que el PP gane las elecciones porque Rajoy no podrá formar gobierno y sobre todo atendiendo a como la corrupción sigue siendo el pan nuestro de cada día, yo rechazo esa idea y esos augurios.

Durante 40 años este pueblo no fue libre y no pudo votar. No podemos satanizar las elecciones. Es lo que nos hace iguales, lo que nos hace libres y lo que nos hace dueños de nuestro futuro.


Y si hay elecciones, lo que hay que hacer es salir a la calle y decirle a todo el mundo, que sólo habrá cambio en España si el PSOE gana las elecciones. Y salir a ganar. Y creer en esa mayoría de españoles que lo están pasando mal y que quiere un cambio en este país. 


@ajcalzado

sábado, 8 de octubre de 2016

Historia del #NoEsNo - 1ª parte


Los 4 años que pasaron de 2011 a 2015 serán recogidos en los libros de historia por los años que los españoles y los residentes en España vivieron el receso económico y social más grande desde la Guerra Civil española. 

Durante estos años se aprobó haciendo uso del rodillo parlamentario una reforma laboral que facilitaba un despido barato, precarizaba el empleo y rompía las relaciones laborales; se dejó sin acceso a la sanidad, a millones de personas eliminando una de las señas de identidad de la Sanidad Española: que era universal. 

Manifestación en la huelga general del 29 de marzo de 2012

La mayoría parlamentaria absoluta del PP sacó adelante una ley de tasas que privaba a las clases medias y bajas del derecho a la justicia, en contra de jueces, abogados, fiscales y la mayoría de los españoles. El TC determinó que esa ley era inconstitucional.


Como también contra rectores de universidad, profesores, padres y alumnos, el gobierno de Rajoy-Wert impuso, también con su rodillo, una ley de educación que devolvía a la religión el mismo peso que matemáticas en la nota para obtener beca y que imponía una triple reválida a los estudiantes para la obtención del graduado, el título de bachillerato y el acceso a la universidad. 

Manifestación del sector de la Educación contra la LOMCE

Es también el gobierno de la ley mordaza, muy molesto por las huelgas y manifestaciones que sus leyes y medidas lesivas había practicado a una amplio sector de la sociedad española. Es el gobierno que amenazó a las mujeres con devolverlas a la década de los 80 en cuanto a la ley del aborto. El gobierno de la cadena perpetua, de la subida del IVA, del IRPF, del impuesto de sociedades, del IBI... todo en contra de sus promesas electorales. 

Y, como no, Mariano Rajoy Brey es el Presidente de un partido procesado por corrupción, con sus tesoreros imputados y procesados por corrupción, con su sede reformada con dinero negro, con reparto de sobres de dinero negro para sus principales dirigentes a modo de "complemento" salarial, con múltiples dirigentes condenados, procesados o imputados y con un sinfín de casos de corrupción en los tribunales: Ana Mato, Baltar, Bankia, Brugal, Camps, Correa, Cotino, Crespo, De la Serna, Esperanza Aguirre, Fabra, Granados, José Manuel Soria, López Viejo, Luis Bárcenas, Matas, Naseiro, Noos, Palma Arena, Pokemon, Púnica, Rafa Blasco, Rita Barberá, Rodrigo Rato, Rus, Sonia Castedo, Torres Hurtado, Wurtel... En resumen, el PP del "Luis, sé fuerte".



Ante este currículum, después de las elecciones del 20 de diciembre, el PSOE, mediante su máximo órgano entre congresos, el Comité Federal, decidió levantar un rocoso muro. El muro del cambio, el muro del #NoEsNo. 

En 2008, el PSOE había logrado más de 11 millones de votos. Después del giro a sus políticas en mayo de 2010 hacia los recortes que imperaban en Europa y el cambio de la Constitución en su artículo 135, después de una oposición suave lideraba por Alfredo Pérez Rubalcaba y ante otros nuevos partidos alternativos, el PSOE tocó suelo con el 22% del voto y 5 millones de votos. Muchos de los votantes perdidos habían perdido la confianza en el PSOE y lo confundían con el PP. 

El plantón del presidente del Gobierno al Rey el 22 de enero, llevó a Pedro Sánchez a ser el candidato a Presidente del Gobierno. Pero Pablo Manuel Iglesias y el resto de diputados de la marca, votaron en contra del cambio de Presidente de Gobierno y apostaron por la continuidad de Rajoy. Y forzaron nuevas elecciones el junio. Los periodistas, los medios de comunicación y las encuestas hicieron el juego a la polarización a la que jugaba el PP y Podemos. Pero mientras que al PP le salió bien y ganó 700.000 votos, Podemos, IU y sus más de 25 partidos políticos con los que se presentaban perdieron un millón largo de votos. Mientras tanto, el PSOE avanzaba del 22 al 23% y resistía en los 5,5 millones de votos. Estaba claro que los votantes del PSOE habían entendido el #NoEsNo, y se lo agradecían otorgándole de nuevo la confianza. Pero había millones de personas que queriendo votar PSOE, no lo hicieron porque o bien no representaba el voto útil en las encuestas, o porque aún no terminaban de creer que el PSOE era la alternativa y que no dejaría gobernar a Rajoy y al PP.

Después de las elecciones del #26J, una nueva reunión del Comite Federal, celebrada el 9 de julio, ratificó el #NoEsNo del PSOE a una hipotética investidura de Mariano Rajoy. Y en el siguiente barómetro del CIS, el PSOE era el único partido de las 4 principales fuerzas políticas que avanzaba en intención de voto. 

Y ese #NoEsNo quedó demostrado cuando Rajoy rectificándose a sí mismo, se presentó a la investidura "para hacer perder el tiempo a los españoles" en sus propias palabras por presentarse "sin los apoyos necesarios para sacar adelante la investidura".

Que Rajoy tiene en mente desde el 20 de diciembre de 2015 repetir elecciones una y otra vez hasta que vuelva a tener una mayoría absoluta para seguir gobernando de la manera que lo ha hecho en los últimos cuatro años está fuera de toda duda. Y por eso se presentó a la investidura. Para que hubiera nuevas elecciones tenía que activar el reloj de la democracia. 

El Congreso de los Diputados dibuja una mayoría parlamentaria de las fuerzas de derecha en este país y si Rajoy hubiera querido ser presidente del Gobierno, hubiera comenzado la negociación con el PNV y CDC, al igual que hizo Aznar en 1996. Pero Rajoy sólo quiere gobernar como sabe, con el rodillo absolutista. No es imposible pactar con ambas fuerzas nacionalistas. Ana Pastor es presidenta del Congreso por un pacto semejante. 

El único gobierno alternativo, como en marzo cuando Pedro Sánchez se sometió a la investidura pasaría por un acuerdo entre PSOE, C's y la amalgama de más de 25 partidos que lideran Podemos e IU. Pero las nuevas fuerzas se vetan mutuamente y por tanto el PSOE se queda sin posibilidad de liderar un gobierno de cambio. La nueva política tiene un cierto aroma rancio, una suerte de rivalidades extremas como las que no permitieron consolidar la República española en los años 30's. 

Disipado el gobierno del cambio, el futuro político parece dibujar sólo dos opciones: o que el PP siga en el Gobierno (con o sin Rajoy de presidente), o nuevas elecciones para el mes de diciembre (tocaría el 25, pero ya han comenzado las gestiones en el Congreso para reducir el tiempo de campaña y que se celebraran el día 18).

El PP y los medios de comunicación sitúan en el PSOE todo el peso de responsabilidad sobre qué pasará en la España política. ¿Por qué no piden a Podemos que se abstenga y permitan que Rajoy siga en el gobierno como ya hicieron con su voto en contra a la investidura de Pedro Sánchez en marzo? Silencio... no hay respuesta. 


@ajcalzado

sábado, 1 de octubre de 2016

El PSOE, arquitecto del Estado de bienestar


Los más jóvenes de este país (menos de 40 años) nacieron ya en Democracia. Un republicano confeso como yo, tiene que dar gracias a S. M. el Rey Juan Carlos de Borbón que fallecido el caudillo consideró que España debía dejar de ser un país autoritario para devolver la soberanía al pueblo. Sin duda ninguna, la Revolución de los Claveles producida unos meses antes en Portugal sirvió de laboratorio para dicha elección. España no podía seguir siendo una dictadura. 


Para ello, tuvo el buen ojo clínico de elegir a quien pilotó una Transición estudiada en todo el mundo: Adolfo Suárez. Contó el Presidente del Gobierno con la unidad de acción para una nueva Democracia, desde la derecha procedente del Franquismo (Manuel Fraga), hasta el Partido Comunista con dirigientes que ya habían participado en la II República (Santiago Carrillo). La nueva Constitución llegó en 1978, aprobada en las nuevas Cortes constituyentes, refrendada por una aplastante mayoría del pueblo español que tenía ansias de libertad y sancionada por el Rey.


Y unos años después, y tras un fallido golpe de Estado, se completaba la obra. El 28 de octubre de 1982, el pueblo español daba más de 200 escaños al Partido Socialista Obrero Español liderado por Felipe González que había dejado atrás el marxismo para erigirse en un partido socialdemócrata como en el resto de países de la Europa occidental. 


Los jóvenes vamos a la escuela y después al instituto, sin pagar matrículas y sin que pidan la declaración de la renta a la entrada. La Ley de Educación hizo posible que todos los niños españoles fueran escolarizados. Hace 50 años, una mayoría de los españoles eran analfabetos. 

Una Ley de Sanidad promovida por el recordado y querido ministro Ernst LLuch, ponía la Sanidad española a la vanguardia del mundo: cualquier residente en España tenía acceso a la Sanidad pública, universal, gratuita y de calidad. 


El propio Felipe González lideró que pudieran promoverse pensiones no contributivas para aquellas personas que durante años y años habían trabajado sin cotizar a la Seguridad Social. Era de justicia dicho reconocimiento, de la que se aprovecharon sobre todo nuestras madres, abuelas y bisabuelas del ámbito rural que sin ellas no hubieran tenido medios para subsistir. 

El ministro de Educación José María Maravall pensó que había que propiciar una verdadera revolución en la Universidad, para que cualquier joven, viniera de donde viniera y tuviera los recursos que tuviera, pudiera estudiar. Para ello creó un sistema de becas destinado a las familias con menos recursos. Las Universidades Públicas españolas se llenaron de hijos de obreros, albañiles o jornaleros. El siguiente ministro de Educación, Alfredo Pérez Rubalcaba, legisló la LOGSE para que la Educación obligatoria llegara a los 16 años.


Tuvo lugar en los años 80's un ambicioso plan de reconversión sobre todo en el norte de España, dejando atrás minería y astilleros para modernizar la Industria española. 

Y España comenzó a volar. En 1992, año de los mejores JJOO de la historia (Barcelona) y la mejor Exposición Universal (Expo de Sevilla) se inauguró la primera línea de Alta Velocidad Española (AVE). 25 años después, España es el 2º país con más kilómetros de alta velocidad sólo superada por China. 

Tras ganar las elecciones y volver al poder en marzo de 2004, el nuevo Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero abanderó una nueva oleada de leyes y políticas progresistas que situaban a España a la vanguardia de los derechos y libertades de todo el planeta Tierra. 


Ejemplo de estas leyes son la ambiciosa Ley de Dependencia, definida en aquel momento como el cuarto pilar del Estado del Bienestar, la Ley contra la violencia de género, primera iniciativa legislativa que aprobó el nuevo gobierno de Zapatero, la Ley de ampliación de matrimonio a cualquier persona sin discriminar su sexo o sexualidad, la Ley de igualdad, para seguir estrechando la brecha entre hombres y mujeres, la Ley de Plazos del aborto, para situar a España en el mismo plano que el resto de países de nuestro entorno, la Ley de Memoria Histórica, como reconocimiento para hijos y nietos de personas que décadas después no saben dónde yacen sus familiares, para honrar a todos los españoles muertos en la Guerra Civil y durante el Franquismo, Ley por la calidad del empleo, conseguida a través de un Pacto con la patronal y los sindicatos y que ponía fin al encadenamiento de contratos temporales... Las dos victorias en Generales de 2004 y 2008 son las únicas hasta ahora en la historia en la que un partido ha superado los 11 millones de votos.

El PSOE tiene 137 años de historia. Nació como movimiento sindical y obrero en defensa de los derechos de los trabajadores en el año 1879. Tuvo como su primer diputado en las Cortes a Pablo Iglesias en el año 1910. Dio un gran salto cualitativo y cuantitativo en las Elecciones municipales de 1931, que desembocaron en el fin del reinado de Alfonso XIII para dar luz a la II República Española en la que la mujer iba a votar por primera vez, con el voto afirmativo de los diputados socialistas. Tras la oscura etapa de la dictadura y desterrar el marxismo, el PSOE volvió a ocupar un puesto central en la política española, primero en las Elecciones Municipales de 1979 en la que llegaba al poder de la mayoría de las ciudades españolas (Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Málaga, La Coruña...) y adelantaba el triunfo histórico de 1982. 


Todo mi reconocimiento, mi agradecimiento y mi admiración para aquellas mujeres y hombres socialistas que nos han dejado a los jóvenes un país moderno, democrático, libre y líder en derechos, libertades y oportunidades. 

El PSOE necesita a los españoles y los españoles necesitan al PSOE para dar marcha atrás al duro ataque al Estado del Bienestar que ha perpetrado el gobierno de Mariano Rajoy Brey en estos últimos 4 años. En sólo 4 años, se ha precarizado el empleo con una agresiva y durísima Reforma Laboral, se ha acabado con la universalidad de la Sanidad, se han impuesto tasas judiciales, se han endurecido las becas, ha vuelto la Religión, se han cerrado servicios de urgencias, se han privatizado hospitales nacidos con dinero público de todos los españoles, se han congelado las pensiones de forma perpetua... El cambio, sólo será posible si el PSOE se fortalece, es coherente y se gana la confianza de millones de españoles que le catapulten de nuevo a ser la fuerza central de la política española que fue, que es pero que corre en peligro de dejar de ser. 


"Los socialistas no mueren: los socialistas se siembran"
Pablo Iglesias


@ajcalzado

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Así llegó Pedro Sánchez a Secretario General del PSOE


Mayo de 2014. Comienza el terremoto político en España. El "bipartidismo" que había imperado en España desde la vuelta de la Democracia en 1978 se derrumba. El PP gana las elecciones con el 26% y el PSOE le secunda con un 23%. Entre ambos, un 49% de los votos. Suben poderosamente IU y UPyD y aparecen desde la nada Podemos y C's.


La primera consecuencia: el Secretario General del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, dimite y convoca un Congreso Extraordinario para elegir nuevo Secretario General. 

Desde todos los ámbitos se mira a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, que había apoyado a Carme Chacón en el Congreso de Sevilla de 2012 y opositora de Rubalcaba. Pero el aparato del partido (Rubalcaba, Zapatero, Guillermo Fernández Vara, Patxi López...) se saca de la chistera a Eduardo Madina que pide que haya Primarias y que cada militante sea un voto. 


Susana Díaz que era más partidaria a un Congreso por aclamación como el que le había llevado a la Secretaría General del PSOE de Andalucía, decide vengarse de Eduardo Madina engrasando y poniendo en marcha toda la maquinaria a disposición de un desconocido Pedro Sánchez Pérez-Castejón, que acabaría ganando las Primarias con el andaluz José Antonio Pérez Tapias como convidado de piedra.


Para algunos que habían dado ganador a Eduardo Madina, salta la sorpresa con esa victoria del desconocido Pedro Sánchez, fundamentalmente cultivada en Andalucía, Aragón, Canarias, Madrid y Valencia. 

Dos semanas después, el Comité Federal validaba el resultado de los militantes elegido en Primarias y elegía Secretario General a Pedro Sánchez. 

Así, Pedro Sánchez se convertía en el primer Secretario General del PSOE elegido a partir de doctrina "una persona, un voto".

@ajcalzado

martes, 27 de septiembre de 2016

Pedro Sánchez: o césar o nada


Corría el año 49 antes de nuestra era, cuando una serie de soldados decidieron desoír al Senado Romano, cruzar el Rubicón y desafiar al General Pompeyo Magno, provocando una Guerra Civil. Esos soldados estaban al mando de un tal Julio César y gritaban al unísono: "o César, o nada".


Yo he simpatizado con Pedro Sánchez desde que concurrió a la Secretaría General en el Congreso del verano de 2014, frente a Madina y Pérez Tapias. Me parece un acierto la renovación, frescura,  regeneración y el mensaje sensato con el que llegó hace 2 años. 


Cogió al PSOE en un 23% (Elecciones al Parlamento Europeo de 2014) y lo ha dejado en casi ese mismo 23% (Elecciones Generales del 26J), con una diferencia, cuando él llegó, Podemos era un "germen" situado en el 7% y C's apenas tenía un 2%. Ahora ambos partidos forman parte del panorama político español.

Cuando él llegó, el PSOE había perdido TODAS las elecciones autonómicas, con la única excepción de Asturias (marzo de 2012). El PSOE apenas contaba con el gobierno de 6 ó 7 capitales de provincia y 5 diputaciones. El mapa político español era prácticamente azul. 


Nada que ver con el mapa autonómico y municipal actual. Ciertos los esperados batacazos de Galicia y País Vasco si se comparan con los resultados de 2012 (cuando Podemos no existía), pero no es menos cierto que el PSOE bajo su secretaría general ha ganado las elecciones Autonómicas en Asturias, Andalucía, Extremadura y Canarias y además ha recuperado el gobierno de Castilla La Mancha, Aragón, Comunidad Valenciana y Baleares. Y gobierna casi 20 diputaciones provinciales y unas 50 de las 100 ciudades con más población de España. 


Sin embargo, creo que su decisión, validada por la Ejecutiva del PSOE fue un error que además "condena" a España a unas nuevas elecciones el 18 de diciembre. 

1º Porque es incoherente consigo mismo. Cuando algunos le pidieron la celebración del Congreso en primavera, él dijo (y creo que con acierto) que no se podía abrir el debate interno del partido, mientras no se despejaba la gobernabilidad del país. ¿Ha dado algún argumento solvente para ese cambio de postura? En mi opinión, no.

2º Porque convierte el Comité Federal que tenía que dirimir si se apoyaba el intento de una alternativa de gobierno u otra opción, en todo un plebiscito sobre su persona, uniendo a todas las corrientes de críticos que no tenían nada que ver unos con otros. Pedro Sánchez con esta actuación ha conseguido unir a Carme Chacón con Rubalcaba, a Felipe González con Zapatero, a Susana Díaz con Eduardo Madina, incluso a Bono con Ibarra. Y por supuesto, el Comité Federal no le va a aceptar ese plebiscito, ni las primarias ni el Congreso. Creo que está condenado a la derrota el sábado. 


3º Con este giro hacia perpetuarse en el poder del partido, pura maniobra personalista, distancia incluso a algunos que como yo, éramos partidarios de que intentara formar gobierno e incluso que quisiera aspirar por tercera vez consecutiva a las Elecciones Generales.

4º Por las reacciones vistas, leídas y escuchadas creo que tiene más partidarios Pedro Sánchez ahora en Podemos que en el partido que dirige, e incluso muchos irónicamente preguntan si es un infiltrado del PP enviado al PSOE para destruirlo. 

Yo considero que el PSOE no puede apoyar a Rajoy para que forme gobierno, más que nada por el bien de los españoles. Aunque 7 millones largos de votantes hayan votado al PP, no por ello tenemos que pagar 47 millones de personas que vivimos en el país. Y si Podemos y aliados y C's no consideran que se deba abrir una legislatura con un gobierno del PSOE que intente derogar las políticas de Rajoy, regenerar la democracia española, realizar un rescate social y recuperar los derechos y libertades perdidos, considero que es mejor celebrar elecciones antes que un gobierno de Rajoy. Y si Rajoy quiere gobernar a toda costa, tiene a PNV y CDC a su disposición para reeditar un nuevo pacto del Majestic como hizo Aznar hablando catalán en la intimidad con Pujol en 1996.


Pero para apoyar esto, no creo que se deba dar carta blanca de 4 años al Secretario General. Un Secretario General que ha cometido muchos errores en estos dos años y que ha jugado a podemizar el PSOE, un partido con 137 años de historia y clave en la democratización del país tras 40 años de oscuridad y en el levantamiento de un Estado del bienestar similar al que disfrutan en otros países de Europa. 

Decía Nicolás Redondo Terreros que "si el PSOE juega a Podemos, gana Podemos". Para el 26J, Pablo Manuel Iglesias y Podemos jugaron a socialdemócratas... y ganó el PSOE. Pero si Pedro Sánchez se empeña en jugar a Podemos, al final el sorpasso será el menor de los problemas del Partido Socialista Obrero Español.

Pedro Sánchez ha lanzado el órdago. Pero los "hombres" del general Sánchez son cada vez menos, están cada vez más cansados, tienen cada día menos víveres con los que alimentarse, confían cada vez menos en su general y cantan cada vez más tenue eso de "o César o nada".


@ajcalzado