domingo, 2 de abril de 2017

Catalunya, la terra promesa (II)


Como terminaba contando en "Catalunya, la terra promesa (I)" ni el Mesías Mas, ni su círculo pretoriano, ni muchos de los aldeanos que le acompañaban quedaron contentos por la "consulta participativa" del #9N, debido en gran parte en que sólo había logrado movilizar de forma masiva a los aldeanos independentistas. 

Por tanto, al día siguiente de ese #9N, todo el aparato de la Generalitat se puso en marcha para lograr un nuevo referéndum. Está escrito en las sagradas escrituras, que el Mesías conducirá a su pueblo tantas veces a través del mar Muerto, como sean necesarias hasta llegar a la Tierra prometida. No se va a realizar ningún referéndum de independencia en Cataluña con el actual marco constitucional. Pero si ello pasara, y si los independentistas no ganaran el pulso, ya estarían poniendo fecha al siguiente referéndum. Votar, votar, votar, votar, votar y volver a votar, hasta que salga lo que el rey Arturo quiera.

Tras varios meses asimilando que el referéndum no se iba a celebrar, el President Mas anunció con 9 meses de antelación el adelanto electoral al Parlamento de Cataluña para el 27 de septiembre. Había mantenido una reunión con ERC y con tres asociaciones independentistas: ANC, Ómnium y AMI, en la que se había acordado compartir un proyecto común: la independencia. 

El líder del movimiento libertario Juntos a la tierra prometida

Durante unos meses, el partido quebrado de Mas y ERC negociaron una candidatura conjunta, hasta nacer JunsXsi, "Juntos a la tierra prometida", que aglutinaría a personas de CDC, ERC, las distintas asociaciones independentistas y que encabezaría por Barcelona el madrileño Raúl Romeva, pero con Artur Mas como número 4 y candidato a repetir liderando la marcha de su pueblo sometido. La derecha conservadora burguesa del 3% y la izquierda republicana independentista, mano a mano, compartiendo candidatura y papeleta.

El madrileño Raúl Romeva, candidato nº 1 por Barcelona de JxSí

El objetivo de esta lista era doble: por un lado polarizar la campaña electoral de las Elecciones Autonómicas para un intento plebiscitario (votar JunsXsi era votar "Sí" a la independencia y votar otra cosa era votar "No") y por otro lado, dotarse de una inmensa mayoría absoluta que sirviera de palanca y catapulta hacia un proceso de independencia que tendría que llevar a la conexión total del resto de España en un plazo de 18 meses. 

Llegó el día D, 27 de septiembre y las personas residentes en Cataluña (algunas de nacimiento y otras no), llevaron al récord de participación de unas Elecciones Autonómicas al Parlamento de Cataluña: 74,95 %. Y el resultado fue sorprendente desde distintos puntos de vista.

Resultados definitivos de las elecciones Autonómicas del Parlamento de Cataluña

1º Fracaso estrepitoso de la lista del madrileño Raúl Romeva, de Artur Mas y de Oriol Junqueras, que disponían de más de 70 diputados en el Parlamento de Cataluña y en el "plebiscito" se habían encogido al 39% y 62 escaños. Ni siquiera recogieron el voto de los 2 millones de personas que habían votado en urnas de cartón en la "consulta participativa" del #9N.

2º Que en clave plebiscitaria, la mayoría de catalanes que se sienten también españoles, decidieron coger como papeleta útil la de C's, volviéndose el "cinturón rojo" (área metropolitana de Barcelona y Bajo Llobregat) en "cinturón naranja".

3º A pesar de los negros augurios de las encuestas, el PSC con Miquel Iceta consiguió resistir en la tercera posición con un más que digno resultado de 16 diputados (de los 20 que tenía). 

4º Que Coleta Morada y su "Cataluña si que puede" no sólo no ganó las elecciones como pretendía, no sólo consiguieron ser la alternativa a los de la tierra prometida. Ni tan siquiera lograron dar alcance al PSC. Su único hito fue empatar en votos y escaños con el PP de Xavi García Albiol. 

5º Que el último de los partidos parlamentarios, las Candidaturas radicales, anticapitalistas, antisistema e independentistas de las CUP obtenía casi los mismos votos que el PP y sus 10 diputados serían clave si Artur quería seguir hacia el monte. 

La gestión de los resultados, las negociaciones durante 3 largos meses para que hubiera nuevo presidente de la Generalitat y el proceso de 18 meses de desconexión que venció el 27 de marzo de 2017 (hace unos días), serán desarrollados en mi tercer y último (por el momento) capítulo de "Catalunya, la terra promesa".


@ajcalzado

lunes, 27 de marzo de 2017

Catalunya, la terra promesa (I)

(Cataluña, la tierra prometida)

Corría el año 2012 de la era de nuestro señor, cuando en una pequeña aldea, al sur de la Galia, tuvo lugar una de las manifestaciones más concurridas de la historia. Bajo el lema de “Catalunya, nou estat d’Europa”, los aldeanos allí manifestados celebraban el 11-S con miles de banderas estrelladas ondeando al viento. Fue tan exitosa la exhibición de fuerza mostrada por los aldeanos que el Emperador de la región de la Hispania Citerior, sucesor de Publio Cornelio Escipión, más conocido como el Africano, decidió hacer suya la reivindicación de aquellos aldeanos y pasar a liderar su causa, emprendiendo un viaje a Roma.


De la visita de Roma, nuestro Max Emperador, no salió contento y decidió disolver el Senado y convocar elecciones para noviembre de 2012, con el objetivo de librarse de la pesada losa que significaba gobernar y recortar derechos con el PP y obtener una mayoría absoluta que le diera libertad para gobernar como su maestro y mentor Jordi y seguir saqueando a su pueblo.

Pero entre la copia y el original, los aldeanos decidieron aupar a otro General, Oriol Junqueras y el Emperador vio como perdía 12 de sus senadores de una sola tacada y viéndose obligado a gobernar con Oriol. Y Oriol le hizo firmar en mármol las tablas de un proceso conducido para encaminar al pueblo una doble ruptura: romper con el resto de los hispanos, pero también romper con el resto de los ciudadanos de Cataluña.


La hoja de ruta tenía por objetivo la realización de un referéndum en 2014, 300 años después de que el austriaco emperador Carlos de Habsburgo perdiera la Guerra de Sucesión de España en favor de Felipe De Anjou, que pasaría a reinar como Felipe V. Algunos aldeanos encuentran que la defensa que los austracistas hicieron de Barcelona con la intención de reinar España, era en realidad una desconocida causa soberanista del Principado. Sin darse cuenta, esos aldeanos pretendían celebrar la victoria del francés y el nacimiento de la España más centralista y jacobina de su historia.

El emperador y mesías de su pueblo, el rey Arturo, intentó convencer al Gobierno de España que se saltara la Ley, que ignorara la Constitución y que troceara la soberanía nacional que descansa en el conjunto de los españoles para que le dejara celebrar dicho referéndum. Cuando en verano, el máximo tribunal interpretador de nuestra ley de leyes invalidó dicha consulta, se cambió el nombre de referéndum por el de “proceso participativo y consultivo”, se traspasó la organización institucional a organizaciones e instrumentos sociales y se cambiaron las urnas de cristal por urnas de cartón.

La doble pregunta firmada con toda solemnidad por el Emperador era:

"¿Quiere que Catalunya sea un Estado?
Y en caso afirmativo, ¿quiere que sea un Estado independiente?"


Finalmente, el día 9 llegó. El Gobierno de España miró para otro lado y la consulta se celebró. El rey Arturo llevó a la práctica su ansiado referéndum, disfrazado de proceso social. Y consiguió un rotundo éxito de participación, pues no sólo movilizó al millón largo de aldeanos independentistas, sino que incluso consiguió sacar de sus casas para ir a votar a algunos otros aldeanos despistados que votaron No, al nou estat.

Dos años y medio después, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha condenado a los máximos organizadores y gobernantes: Artur Mas i Gabarró, president de la Generalitat, la ex vicepresidenta de la Generalitat Joana Ortega, la consejera de Educación Irene Rigau y el Tribunal Supremo ha hecho lo propio con el diputado y entonces consejero Francesc Homs por el delito de desobediencia del TC.

El resultado del proceso fue claramente esclarecedor. Casi el 81% de los votantes se decantaron por la opción Sí al nuevo Estado y sí a que éste fuera independiente del resto de la nación.


Pero el mesías Mas, su cordón pretoriano y muchos de los aldeanos que le seguían no habían quedado contentos. Y al día siguiente del 9-N ya trabajaban por un nuevo referéndum, esta vez vinculante y con el ánimo de que la participación no se redujera a los aldeanos independentistas. Pero de este capítulo de la Historia, me ocuparé en la segunda parte. 


@ajcalzado

martes, 14 de marzo de 2017

El centro-izquierda, favorito para frenar a Le Pen en Francia


Desde que el Presidente de Francia, François Hollande y el primer ministro, Manuel Valls decidieron no dar la batalla, no defender sus ideales socialistas y sus principios socialdemócratas y practicar las mismas políticas neoliberales que había llevado a cabo Nicolas Sarkozy y que le llevó a perder las elecciones en 2012, el Partido Socialista firmó su sentencia de derrota para las próximas elecciones, y ya se verá, si para las próximas generaciones.

Supo verlo y captar ese desencanto, el socialista Enmanuel Macron, para primero salirse del Gobierno y segundo, liderar una opción de izquierda con búsqueda de voto transversal también hacia el centro liberal, alejarse de la maltrecha marca del Partido Socialista y hacerse como una clara referencia para frenar a la derecha radical de Fillon y a la extrema derecha de Le Pen.


Hubiera sido una decisión inteligente que el Partido Socialista hubiera buscado un acuerdo con Macron para consolidar esta opción, como claro dique de contención a las políticas más radicales e intransigentes. Pero, el odio de Valls y de Hollande hacia Macron y la elección en primarias del candidato más a la izquierda, Hamon, alejaron todas las posibilidades. Es más, Hamon llamó a la puerta del viejo Partido Comunista de Melénchon para un acuerdo de coalición de cara a las Presidenciales, encontrándose un portazo.

Cuando la situación en Francia parecía estancada con una destacada Le Pen cerca del 30% de intención de voto y a Fillon y Macron atascados en el 20%, llegó la luz en forma de retirada del centrista François Bayrou para apoyar al candidato Macron, en un acuerdo del centro – izquierda sin precedentes en Francia (hace unos meses, Bayrou había decidido apostar por apoyar a Los Republicanos de Alain Juppe, el carismático alcalde de Burdeos que perdió las elecciones primarias de la derecha francesa contra todo pronóstico).

Ello ha dado un impulso decisivo a la candidatura de Macron y en 2 encuestas ya se sitúa como el candidato más votado en la primera vuelta, ganando a Le Pen y alejando los miedos y riesgos de una candidata de extrema derecha ganadora en segunda vuelta.


La clave de Macron es que atrae a la mitad del electorado socialista. En la última encuesta conocida, el 42% de los votantes socialista votarán a Hamon y otro 42% se decantará por Macron, pero además, Macron se lleva un 20% del electorado verde, más de un 60% del electorado centrsita de MoDem (el partido de Bayrou), un 30% del electorado de UDI (la unión de demócratas independientes) y hasta casi un 20% del electorado de Los Republicanos, seguramente los más moderados que no respaldan el giro a la derecha radical de Fillon y que condenan su sombra de corrupción.


En la misma encuesta y en una hipotética segunda vuelta entre Macron y Le Pen, el candidato socialista se llevaría ampliamente la mayoría de electores del Partido Comunista, del Partido Socialista y de Los Republicanos y arrasaría con un 65% de los votos a la ultra Le Pen.


A un mes de la primera vuelta (23 de abril) y una vez que Fillon parece haberse conseguido amarrar a la candidatura de Los Republicanos, la situación en Francia parece despejarse y con casi toda seguridad Macron y Le Pen serán los candidatos que pasarán al balotage de la segunda vuelta.


Con todo, una de las siguientes incertidumbres es qué movimientos se llevarán a cabo de cara a las siguientes elecciones, las legislativas de junio, ya que Macron carece de infraestructura y partido. De ganar y convertirse en Presidente de la República, quizá sería una buena opción arroparse de su antiguo partido, el Partido Socialista para intentar ganar también la mayoría parlamentaria y poder llevar a cabo su ambicioso paquete de reformas, entre las cuales destacan las de regeneración democrática, empoderamiento, fortalecimiento de la Unión Europea y lucha contra la corrupción. 

@ajcalzado

viernes, 10 de marzo de 2017

La socialdemocracia recupera su autoestima


El primer golpe fue ibérico y en el mismo año: 2011. En medio de la mayor crisis económica de los últimos 70 años, el Partido Socialista en Portugal pasaba de gobernar con mayoría absoluta a la oposición y el PSOE se dejaba 59 escaños y veía como el partido conservador conseguía una holgada mayoría absoluta.

El segundo golpe fue en Grecia, donde el PASOK, se dejó más del 70% de los votos que le habían llevado a gobernar con mayoría sólida en 2009 tras una nefasta gestión del partido conservador que había mentido en las cuentas públicas. Posteriormente recibía la puntilla al apoyar a ese partido, Nueva Democracia en un gobierno de gran coalición.

El tercer golpe fue en un país nórdico, Noruega, en 2013. Allí donde el partido socialdemócrata lleva 100 años ganando elecciones, el bloque conservador formado por hasta 4 formaciones le arrebataba el poder.

Los últimos mazazos de la socialdemocracia se han recibido:
  • En el Reino Unido, con mayoría absoluta de Cameron
  • En Irlanda donde la mayoría absoluta fracasó y llevó a la marginalidad al Partido Laborista
  • En España, donde el PSOE obtuvo los peores resultados de la actual democracia tanto el 20 de diciembre como el 26 de junio con poco más del 22% de los votos y menos de 100 escaños
  • En Austria, donde el candidato del SPÖ no llegó ni al 15% en las Elecciones Presidenciales y vio como estuvo a punto de alcanzar la jefatura del Estado un candidato de extrema derecha filonazi.
  • En Francia, donde el Presidente Hollande y el primer ministro Manuel Valls han sido desahuciados por sus propios militantes por un mal gobierno que no ha sabido defender las políticas socialdemócratas que prometió en 2012.


En este contexto europeo e internacional si sumamos el resultado del 8 de noviembre en los Estados Unidos y en un año, 2017, clave para el futuro de la Unión Europea, el SPD alemán tomó la decisión de sacrificar al Presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz para la política nacional. Y esa decisión ha resucitado a uno de los partidos socialdemócratas más antiguos de Europa.

Martin Schulz, presidente del Parlamento Europeo hasta enero de este año

El SPD desde el acuerdo de gran coalición con Merkel en 2013 ha vivido en encefalograma plano con tendencia bajista, haciendo peligrar la barrera del 20% de los votos. Sin embargo, la elección de Schulz ha resultado un revulsivo casi sin precedentes en la política europea. Desde entonces y en casi todas las encuestas, el SPD ha pasado del 20 al 30%, de estar a 15 puntos de la coalición conservadora CDU/CSU, a llegar a superarle en una decena de encuestas.

El mensaje de Schulz ha sido claro. Alejarse de las políticas conservadoras, romper con la CDU/CSU de Merkel, salir al rescate de una Unión Europea solidaria con los refugiados, asegurar el Euro, hacer más Europa garantizando la permanencia de países como Grecia y ya en política local, consolidar el salario mínimo interprofesional e imponer un ambicioso plan de políticas sociales.

Evolución de la estimación de voto en Alemania desde 2013

En las últimas encuestas el bloque de izquierdas (SPD – Green – De Linke) alcanza entre el 46 y 48% y podría tener al alcance la mayoría absoluta, mayoría absoluta que ya sumaron en 2013 pero que el anterior candidato del SPD no quiso promover. La experiencia en Portugal, que ha catapultado al Partido Socialista y a su primer ministro Antonio Costa parece haber convencido a Schulz y al SPD en su conjunto y además mostrarían un cerrojo a la extrema derecha encarnizada en el partido AfD. ¿Habrá tripartito en Alemania?

Antonio Costa, presidente del Gobierno de Portugal y líder del Partido Socialista


En las próximas contiendas en los distintos landers alemanes se verá qué resultados obtiene la socialdemocracia y si realmente apuesta por un giro hacia la izquierda. Pero lo que no cabe duda es que las encuestas sonríen al candidato Schulz y por primera vez en una década se atisba la posibilidad de que el SPD gane las elecciones y relance a la socialdemocracia europea. 


@ajcalzado

miércoles, 1 de febrero de 2017

Macron se proyecta "en marcha" hacia el Elíseo


Pasó el año revolucionario 2016 en el que las sociedades decidieron los rumbos más imprevistos: la salida del Reino Unido de la Unión Europea (#Bréxit), el "no" al proceso de paz en Colombia, o el triunfo de Donald Trump en las Presidenciales de los EEUU.

El año 2017 se presenta en Europa como uno de los más decisivos de los últimos años, con cuatro procesos electorales cada cual más importante. Hay elecciones Presidenciales y Legislativas en Francia tras el lustro de gran decepción de Hollande; elecciones parlamentarias en los Países Bajos y en Austria en las que todas las encuestas dan la hecatombe de la #GranCoalición entre conservadores y socialdemócratas y la victoria de dos partidos de extrema derecha. Y las elecciones generales en Alemania, que tras la elección del Presidente del Euro Parlamento Martin Schultz como candidato del SPD parecen más abiertas que nunca y con opciones de que Merkel pierda el poder.

Pero la primera parada es París. Esta primavera serán las Elecciones Presidenciales que pondrán en juego el futuro de la Unión Europea. La ultraderechista, xenófoba y retrógrada Marine Le Pen, hija de su padre Jean Marie Le Pen, ha encabezado las encuestas desde su victoria en las Elecciones al Parlamento Europeo en mayo de 2014 y la victoria de Trump al otro lado del Atlántico ha demostrado que cuando una sociedad se empeña en autodestruirse, lo consigue. El principal objetivo de Le Pen es el de levantar murallas en una Francia ajena al resto de la Unión Europea y lo ha bautizado como #Fréxit.


Resultados de las Elecciones al Parlamento Europeo en 2014

El fracaso estrepitoso de gestión del gobierno socialista presidido por Hollande y la falta de regeneración y renovación en “Los Republicanos”, que cómo máxima novedad ha presentado el cambio de nombre de la antigua UMP, ha hecho que los franceses busquen en la extrema derecha una vía de escape y ha radicalizado al resto de partidos.

Hacia mitad del año 2016, eran Alain Juppé en LR y Emmanuel Macron en el PS los únicos candidatos capaces de disputar la victoria en la primera vuelta a Le Pen.


Encuestas de mitad de año 2016 con Macron, Juppé y Le Pen como favoritos

En las Primarias de Los Republicanos, los franceses dejaron al pequeño Sarkozy fuera de la lucha en la primera vuelta. Los dos finalistas enfrentaban a una derecha moderna y razonable (la que encabezaba Alain Juppe) y una radical que juega a simular a la extrema derecha (la de François Fillon). Los simpatizantes conservadores de Francia dieron la victoria a Fillon.

Por su parte, de un Partido Socialista roto, entre quienes han criticado las políticas de derechas practicadas, la falta de ambición de Hollande y la poca oposición que se ha hecho desde la Grandeur a las políticas de austeridad de Merkel, decidió escaparse Emmanuel Macron, ministro de Finanzas y de Educación durante este último mandato. Decidido a presentar un programa claramente reformista y dirigido a una mayoría de franceses situados desde el centro hacia la izquierda. Su movimiento, “En Marche” se erigió primero en un movimiento ciudadano transversal y ha devenido en la plataforma desde la que presentarse a las Elecciones Presidenciales sin tener que pasar por las Primarias propias del Partido Socialista.

En las Primarias socialistas, Hollande decidió su sucesión debido a su poca popularidad y la dejó en manos de su delfín, el primer ministro Manuel Valls. Pero los simpatizantes socialistas hartos de ver a sus principales dirigentes incumplir los compromisos electorales y escorarse hacia el centro-derecha han decidido democráticamente situar al izquierdista Bennoit Hamon como candidato socialista a las Presidenciales.

Este movimiento hacia la izquierda del Partido Socialista en una izquierda claramente fragmentada (hasta 7 partidos se sitúan a la izquierda del centrista Mo-Dem de Bayrou) y a la derecha de Los Republicanos, ha dejado vía libre en el centro-izquierda para que Macron amplíe sus caladeros y consiga ganar adeptos tanto por el centro (desencantados con la candidatura radical de Fillon) como por la izquierda (de la mano de los votantes más moderados del PS).


Si a esto le añadimos el escándalo en el que se ha envuelto el candidato conservador Fillon por un posible caso de corrupción al beneficiar a familiares contratándolos como asesores, nos encontramos como a dos meses y medio de la primera vuelta de las Presidenciales, hay encuestas que sitúan a Macron como el adversario de Le Pen en segunda vuelta. 

Últimas encuestas, enero 2017

Nunca unas elecciones Presidenciales en Francia han llegado tan abiertas. Le Pen, Fillon y Macron parecen serios candidatos a disputarse entrar en la segunda vuelta. Pero hay movimientos dentro del Partido Socialista de próximos al recién elegido Hamon que piden una "unidad de Frente amplio de la izquierda" que sumara al Partido Socialista y al Frente de la Izquierda de Melenchon, para plantarse en la segunda vuelta.

Europa aguantará la respiración la próxima primavera. Ya se sabe, París bien vale una misa.

@ajcalzado

sábado, 28 de enero de 2017

Pedro Sánchez, el renacido


28 de enero de 1810, en medio de la Guerra de la Independencia entre España y Francia, las tropas napoleónicas entran en las calles de Granada. 

28 de enero de 1887, se coloca la primera piedra de la Torre Eiffel en París. 

28 de enero de 2017, el que fuera candidato a la Presidencia del Gobierno el pasado mes de marzo, Pedro Sánchez anuncia en el "Lago de la vida" de Dos Hermanas su candidatura a las primarias para ser reelegido Secretario General el próximo mes de junio. 

Todo comenzó el pasado 1 de octubre. El día de su dimisión como Secretario General. Una dimisión a la que, una vez que el Comité Federal viraba la promesa electoral de no facilitar un Gobierno de Mariano Rajoy, se le sumaba la dimisión como diputado del Congreso de los Diputados. Una dimisión cargada de dignidad con arrobas de principios y valores que respira el socialismo y una dimisión repleta de lealtad a su palabra dada. Antes un adiós, a tener que traicionar a sus principios (con una abstención) o al máximo órgano del partido (habiendo mantenido el #NoEsNo).

Pedro Sánchez el 1 de octubre tras su dimisión
Sea como fuere, aquel triste 1 de octubre se convirtió en el primer día de la Reconquista. Había que dar un paso atrás en aquel momento para coger impulso y volver con más motivación, más ganas, más experiencia y más fuerza. 

Los entendidos en la materia, muchos periodistas avezados y otros tertulianos de los que saben de todo, mantenían que cuanto más se dilatara el Congreso Ordinario a celebrar por el PSOE, más sangre derramaría la hemorragia de Pedro Sánchez y más numerosa sería la lista de bajas de su causa.

En los últimos tiempos se ha convertido en un lugar común que Pedro Sánchez se estaba quedando solo. Un día tras otro Fernando Jaúregui en El Confidencial de La Linterna mantiene que "Pedro Sánchez estaba muerto y él era el único que aún no lo sabía", al mismo tiempo que afirmaba, confidencialmente, que no se iba a presentar. Casi con la misma rotundidad que mantenía que Trump sería ampliamente derrotado en las Elecciones estadounidenses del 8 de noviembre. Casi con la misma convicción. 

Pero los socialistas que hemos participado en asambleas locales, quienes hemos hablado con compañeras y compañeros de militancia, con simpatizantes, quienes hemos sido conocedores de que se han creado plataformas de apoyo a Pedro Sánchez, sabemos que el movimiento de apoyo  a Pedro Sánchez se creó de abajo, en las bases de miles de socialistas indignados porque Rajoy volviera a ser reelegido Presidente del Gobierno ante la pasividad del grupo parlamentario socialista. Un movimiento de base, transversal en la edad y en la geografía de sus integrantes. Un movimiento que lejos de detenerse por el retraso del Congreso, amenaza con fortalecerse. 

Tras la reaparición en Xirivella y la incursión en tierras de Don Pelayo, la reconquista de la Secretaría General pasaba por una de esas localidades que respira a izquierdas, allí donde el PSOE es imbatible, una de las cunas del socialismo: Dos Hermanas. Y allí, Pedro Sánchez ha puesto la pica. El auditorio del Parque Tecnológico con capacidad para unas 700 personas quedó como un claro error de cálculo de la organización. Cuando la gente salía de allí, recuerdo haberle dicho al alcalde Kiko Toscano, "alcalde, vámonos al velódromo". Ya fuera, se improvisó un nuevo escenario al aire libre. En una explanada, con un estanque en el llamado "lago de la vida" homenaje a aquellos que reparten vida donando sus órganos a quienes lo necesitan. Con un sol de justicia sevillano en la semana que Rajoy profetizó la lluvia para bajar la factura de la luz. Con una temperatura agradable, sin viento, con un cielo perfectamente despejado, azul. 

Más de 3.000 personas venidas desde todos los puntos del país. Como mi "amiga" la palentina que quería sentarse en mi silla. El chico de la pancarta del #NoEsNo venido de El Bierzo (León). Marisa Parrilla y su grupo de compañeras de Redes, venidas de Valencia, de Murcia. El indescriptible paisano que parecía recién salido de El Quijote diciendo a todos que venía del mejor pueblo del mundo, donde nació Cervantes, Alcázar de San Juan. Y más, y más gente, de Guadalajara, de Madrid, de Córdoba, de Granada, de Cáceres... Como no, compañeros de agrupación de Bolaños de Calatrava, y de Ciudad Real y de Almodóvar, y de Puertollano. Algunos venidos de Toledo... Y sí, también había gente de Sevilla, de Dos Hermanas y del tercer vértice rojo de la provincia sevillana, Alcalá de Guadaíra. 

Pedro Sánchez accediendo a la explanada del lago de la vida
Un público enfervorecido, aclamando a su líder. Aplausos, "Presidente, presidente", el ya célebre #NoEsNo y un impaciente grito de "Dilo ya, dilo ya". Es posible que Pedro Sánchez ya tuviera decidido presentar su candidatura a las Primarias este 28 de enero en Dos Hermanas. Pero si en algún momento vaciló o tuvo dudas, verse llevado en volandas por esa masa cálida de fieles seguidores, le allanaron el camino hacia la Reconquista. 

El punto álgido fue ese "Será un honor liderar vuestro proyecto político". Siete palabras, siete, bastaron para que Dos Hermanas rugiera en un aplauso ensordecedor. No había vuelta atrás. La contienda en el PSOE ya estaba servida. Ya hay al menos dos candidatos, Patxi López y Pedro Sánchaz.

Si Pedro Sánchez llega algún día a ser Presidente del Gobierno, yo podré decir que el día de Dos Hermanas, yo estuve allí. 


@ajcalzado

sábado, 5 de noviembre de 2016

¿Tendrá la tradicional y conservadora sociedad americana una Presidenta? #8N


A sólo tres días para que llegue "el primer martes posterior al primer lunes de noviembre de este año bisiesto", algunos medios se empeñan en poner un punto de emoción a unas Elecciones Presidenciales a los EEUU que, desde mi punto de vista, están vistas para sentencia. 

Y lo más destacable es que una sociedad muy polarizada hacia la derecha, tradicional, rural y conservadora podría pasar de tener un presidente negro, a una presidenta mujer, ambos del Partido Demócrata, lo que marca lo mal que lo ha hecho el Partido Republicano durante los últimos años.

El 8 de noviembre es el día D, el día marcado a sangre en el calendario electoral de este 2016 que está escupiendo los últimos suspiros. 

Las casas de apuestas, las bolsas, algunos medios de comunicación y avezados periodistas dan credibilidad a que un tipo machista, sexista, racista, homófobo, terriblemente conservador, antiguo, maleducado, irrespetuoso y bufón (¿me dejo algún epíteto Agustín Alcalá?) como Donald Trump pueda llegar a ser Presidente de los EEUU. Pero los norteamericanos demostrarán el próximo martes que antes le dan ese mandato a una mujer (con lo que ello representa para una sociedad tan tradicional y conservadora) que a ese neoyorquino conocido más por emular a Presley con su largo y abultado peluquín al viento. 


Sí ha habido un momento en que la presidencia de los EEUU y con ello el mundo tal cual lo conocemos, ha corrido el riesgo de caer en manos de un populista al otro lado del charco. Pero ese tiempo afortunadamente pasó. Fue este verano, después de la convención republicana en la que Trump atajó las dudas al respecto de si en su propio partido serían capaz de apartarle a pesar de haber ganado claramente en las Primarias. Con ese impulso que le supuso ser entronizado en Cleveland (Ohio) la estimación de voto para el Partido Republicano tuvo un pico del 43% del voto que vino a coincidir con una caída del Partido Demócrata al que se acercó en 2 puntos (situación de empate técnico).


Pero si la convención republicana tuvo su efecto en corto en la cotización de Trump, la convención de Philadelphia (Pensilvania) de los demócratas terminó de consolidar a Hillary Clinton, que desde entonces ha cogido la cabecera de casi todas las encuestas y estudios demoscópicos publicados. 


Como se explicó en una entrada anterior, el sistema electoral americano es indirecto. 538 delegados de todos los estados, eligen al Presidente de los EEUU.


¿Y cómo se eligen esos 538 delegados de lo que se conoce como colegio electoral? 
Pues en eso consiste las elecciones. En cada estado se asignan un número determinado de delegados proporcional a la población de dicho estado. El partido que gana las elecciones en dicho estado se atribuye todos los delegados que elige el Estado. Con la excepción de 2 estados: Maine (4) y Nebraska (5) que los reparte de forma proporcional al voto obtenido. 

El mapa electoral americano marca dos zonas claramente diferenciadas. Las costas, tanto del Atlántico (Massachusets, Vermont, Nueva York, Rhode Island, Nueva Yersey, Delaware, Maryland, Washington DC...) como del Pacífico (Washington, Oregón, California) en los que el dominio demócrata fueron consolidados por Bill Clinton hace un par de decenios y desde entonces no han cambiado del azul. Y el resto del país (Montana, Dakota, Kansas, Texas, Oklahoma, Arkansas, Luisiana, Alabama, Missisipi...), mucho más rural, agrícola y conservador que con algunas excepciones, tiene un predominio republicano. 

La mayoría de los estados, por el historial, por la estructura socio-económica, la realidad demográfica y consolidado por las encuestas muestra claramente al ganador. Sin embargo, hay una serie de estados que suelen pivotar entre uno y otro partido, siendo estados clave cuando la diferencia entre ambos partidos está muy igualada. Son los swing state, o estados pendulares. 

Para esta contienda, dichos estados son 12, de los cuales el más importante es Florida. Si Trump, pierde Florida, tiene casi imposible ganar la presidencia de los Estados Unidos. Y aún ganándolo, el Partido Republicano necesitaría adueñarse de la mayoría de estos estados para obtener el número mágico: 270 delegados que da la mayoría en el colegio electoral. 


Según los últimos estudios, el Partido Demócrata tiene consolidados 187 delegados (los estados en azul oscuro), al alcance 81 incluyendo algunos de esos estados pendulares como Pensilvania (donde se realizó la convención Demócrata), por lo que estaría cerca de los 268 delegados. 

El Partido Republicano sólo fideliza 82 delegados (el corazón rural de los EEUU), a los que puede sumar fácilmente 112 delegados en otros estados como Ohio (donde tuvo lugar la convención Republicana) o Texas. Con ello, sumaría 198 delegados. 


Los restantes 72 delegados están en estados (color gris) con situación de empate técnico en los que puede ganar cualquiera de los dos con casi las mismas posibilidades. Estos estados son: 


  • Florida (29)
  • Georgia (16)
  • Carolina del Norte (15)
  • Nevada (6)
  • Nebraska (5)
  • New Hampshire (4)
  • Maine (4)


Para que el Partido Republicano ganara las Elecciones y Trump llegara a ser Presidente de los Estados Unidos, no bastaría con que ganara todos aquellos estados en los que lleva ventaja, sino que tendría que ganar prácticamente en los 7 estados empatados. 

Es por ello, que Hillary Clinton lleva toda la ventaja para ganar las Elecciones y convertirse en la primera mujer en llegar a la Casa Blanca con todos los poderes que da la presidencia de los EEUU.

Si en las primeras horas de escrutinio, el Partido Demócrata se hace con la victoria en Carolina del Norte, Georgia o Florida, será una noche plácida para la humanidad. 


@ajcalzado